Las intolerables acusaciones de Díaz Ayuso
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El pasado viernes, 12 de septiembre, la Sra. Díaz Ayuso afirmaba en la Asamblea de Madrid que la Agencia Tributaria es “una máquina de expulsar fortunas, inversiones y propiedad”. No es la primera vez que la presidente de la Comunidad madrileña se manifiesta en contra de la AEAT, pues ya en el año 2024, en relación con la inspección fiscal seguida contra su novio, pudimos oírla hablar de una “inspección salvaje” y “sacada de quicio” por parte de la Agencia Tributaria, a la vez que afirmaba que “es un ciudadano particular que está siendo asediado por todo el poder de un Estado porque es mi pareja”, aludiendo también a la existencia de una “cacería”.
No voy a entrar en lo que haya podido realizar el novio de la Sra. Díaz Ayuso que, como bien dice ella misma, es un ciudadano particular y, si ha cometido algún tipo de fraude fiscal, ello deberá ser determinado por parte de los correspondientes tribunales de justicia. Lo que me lleva a escribir estas líneas son las manifestaciones realizadas por la Sra. Díaz Ayuso quien no es, precisamente, una ciudadana particular, sino la presidente de la Comunidad de Madrid, es decir, se trata de declaraciones realizadas por la dirigente de una de las más importantes entidades territoriales del Estado, no sólo por el número de habitantes de la misma, sino también por la contribución de estos al PIB nacional, así como a los ingresos públicos.
Que dicha persona realice ese tipo de manifestaciones en contra de una entidad estatal en la que se integran más de 25.000 funcionarios y a la que se encomiendan toda una serie de funciones de especial importancia para el correcto mantenimiento del estado de bienestar, me resulta sorprendente y especialmente grave. No se trata de declaraciones realizadas por un tertuliano o por un asesor fiscal en busca de notoriedad, sino de declaraciones efectuadas por una de las personas más relevantes del espectro político e institucional de nuestro país, que gobierna con mayoría absoluta en su comunidad autónoma y que constituye un referente ideológico para un gran número de ciudadanos. Precisamente por todo ello, la Sra. Díaz Ayuso debería haberse comportado con mayor prudencia y rigor y no realizar este tipo de manifestaciones, situando sus sentimientos personales por encima del respeto institucional y realizando unas acusaciones intolerables en un Estado de derecho como el nuestro. No deja de resultar desolador que la misma persona que no hace mucho tiempo declaraba que “en estos momentos en los que se multiplica el malestar ciudadano no queremos que se pierdan ni la confianza en nuestra nación ni en tantos efectivos e instituciones que siempre han estado ahí al servicio del pueblo”, no tenga ningún reparo en arremeter contra una de ellas, la AEAT, con la finalidad de exculpar a su pareja.
Se puede estar o no de acuerdo con las normas fiscales vigentes en nuestro país, pero lo que no se puede ignorar es que dichas normas son aprobadas por los órganos legislativos del Estado y que la Agencia Tributaria se limita a aplicarlas a través del trabajo desarrollado por los funcionarios destinados en dicha entidad. Dentro de las funciones encomendadas a la misma se encuentra la de tramitar los correspondientes procedimientos inspectores a fin de investigar el adecuado cumplimiento de las obligaciones tributarias. En aquellos expedientes en los que se descubre un determinado importe de cuota defraudada y se aprecia la concurrencia de dolo, por parte de la Inspección de Hacienda se llevan a cabo las actuaciones pertinentes a fin de remitir el expediente al Ministerio Fiscal. Pues bien, no dejo de preguntarme cómo cree la Sra. Díaz Ayuso que debería comportarse la Inspección de Hacienda cuando detecta la existencia de un posible delito fiscal y el contribuyente afectado tiene una relación de pareja con un político relevante. Por lo que a mí se refiere, no tengo ninguna duda de que se le debe dar el mismo trato que a cualquier otro obligado tributario, y eso es lo que ha hecho la AEAT en el caso que nos ocupa.
Que por parte de los adversarios políticos de la Sra. Díaz Ayuso se haya aprovechado la situación de su pareja para obtener algún rédito político es ajeno a la actuación de los funcionarios de la Inspección. En definitiva: la Sra. Díaz Ayuso carga injustamente y de forma irresponsable contra quienes se han limitado a realizar su trabajo aplicando de forma imparcial la normativa tributaria.
M.ª Genma Martín Meléndez. Inspectora de Hacienda del Estado
*Las opiniones expresadas en las publicaciones del blog «NOSÓLOIMPUESTOS» son de la exclusiva responsabilidad de sus autores, pudiendo no coincidir con las de IHE
Buenos días. Pues tienes razón. Los comentarios de nuestros responsables políticos se hacen cada vez más desde su óptica que desde la ecuanimidad que debe regir la actuación del empleado público como bien indica nuestra Ley y Reglamento.
Gracias.