Deporte por impuestos. Calorías fiscales
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De todos es conocido el beneficio que reporta el ejercicio físico, no solo para tener un cuerpo sano, sino también una mente sana.
A este respecto, qué mejor idea que conceder un beneficio fiscal ganado con el deporte realizado por cada persona.
Tomemos esta idea como una propuesta de lege ferenda, y considerando que el impuesto sobre la renta de las personas físicas es aquel en el que se evalúa la capacidad económica del contribuyente de forma sintética atendiendo a sus circunstancias personales y familiares, qué mejor figura para establecer una deducción en función del deporte realizado.
El deporte como afición presenta innumerables ventajas que no solo redundan en la mejora de la forma física y en la salud mental de quien lo realiza, sino que, examinado en su conjunto, es una actividad beneficiosa para el sistema sanitario general. El desarrollo del ejercicio físico como hábito contribuye a reducir el sedentarismo, al desarrollo de una vida más sana y puede ser muy beneficioso para tener un corazón sano.
Revisando el manual de IRPF podemos encontrar varias deducciones autonómicas que contemplan el deporte como factor para aplicar algunos incentivos. No obstante, en esta propuesta no me refiero al establecimiento de deducciones por pagar la cuota del gimnasio o de un club deportivo. En este caso se trataría de algo mucho más personal, dando al contribuyente el poder de decidir ahorrar de forma más directa, con un incentivo que se gana con cada paso dado, cada caloría consumida, o cada kilómetro recorrido.
Son muy habituales en la actualidad las aplicaciones y los dispositivos que registran nuestra actividad física (y sin necesidad de ellos, con un teléfono móvil se pueden tener estos datos). Una mera recopilación de los pasos dados al mes, las flexiones hechas en el gimnasio, las brazadas en la piscina, los kilómetros de carretera o las millas en bicicleta (por poner algunos ejemplos), pueden facilitarnos unos registros que, puestos en un lado de la balanza, generen un ahorro fiscal en el otro.
Obviamente habría que determinar un máximo de deducción, pero qué mejor incentivo para salir a correr o llegar a los 10.000 pasos diarios (por poner una cifra) que ver recompensado el esfuerzo con una rebaja en la cuota de IRPF, en junio del siguiente año.
De ti depende, contribuyente, adelgazar la cuota mientras haces fitness.
Siendo esto el germen de una idea, quedan detalles por perfilar, como el establecimiento de una deducción predefinida de partida en caso de personas con discapacidad, o de multiplicadores según grados de discapacidad, o la sustitución del incentivo por una deducción para el abono de sesiones de fisioterapia.
Por otro lado, la Inteligencia Artificial tampoco tendría por qué ser ajena a esta iniciativa, pues con la agregación anonimizada de los datos de los contribuyentes podrían generarse tramos de edad, regulando distintos incentivos según la franja de edad que corresponda.
Con esta iniciativa ojalá viéramos algo de competición deportiva y en lugar de tener las conocidas como listas de morosos fiscales, pudiéramos ver publicadas listas de los mayores ahorradores de calorías fiscales.
Considero que iniciativas como esta para reducir la cuota de IRPF también podrían establecerse como incentivo para otros objetivos saludables o beneficiosos, como la lectura, la asistencia a museos, el voluntariado, o la reducción del tiempo de uso de pantallas.
Espero que al lector estás ideas le parezcan interesantes y, por si acaso, mejor ir entrenando para cuando las calorías fiscales sean una realidad en el IRPF.
Antonio Morales Martín, Inspector de Hacienda del Estado
*Las opiniones expresadas en las publicaciones del blog «NOSÓLOIMPUESTOS» son de la exclusiva responsabilidad de sus autores, pudiendo no coincidir con las de IHE
Muy bueno Antonio !!! Divertido y con un fondo de cierta realidad. En unos años se organiza seguro…