El mejor directivo público es el más humano
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El 30 de abril de 2024 se publicó la Orden TDF/379/2024, de 26 de abril, para la regulación de especialidades de los procedimientos de provisión de puestos del personal directivo público profesional y las herramientas para su gestión; en el ANEXO se establece el Marco básico de competencias para personal directivo y se distinguen cinco áreas competenciales: I Liderazgo transformador, II Gestión estratégica de proyectos, III Comunicación y relaciones interpersonales, IV Adaptabilidad y toma de decisiones y V Compromiso con el servicio público y ética profesional.
Dentro de cara área competencial, se detallan las competencias, en total 24.
En realidad, tal como describen al directivo perfecto, es imposible que una persona llegue a reunir todas las competencias, pero solo intentar encontrar a una persona que reúna las máximas competencias de las detalladas, ya sería un gran logro y estaríamos ante un gran directivo, que, además, sería humano.
El problema, para mí, es cómo saber si una persona tiene o no todas las competencias; en un currículum se detallan la experiencia y los conocimientos técnicos, pero hay competencias básicas para dirigir equipos que no se reflejan en el currículum y que, en mi opinión, son tan importantes o más: las competencias relacionadas con el trato los compañeros con los que trabajas.
Mi padre, ya jubilado, trabajó toda su vida dirigiendo personas y siempre nos dijo y nos dice que las personas que trabajan contigo se tienen que sentir valoradas, respetadas y queridas.
La dificultad es cómo comprobar si una persona es capaz de motivar, comunicar efectivamente y gestionar adecuadamente equipos de personas, cooperar eficazmente con otros actores, manifestar equilibrio emocional ante situaciones de presión o dificultades, ser capaz de negociar y resolver conflictos, tener habilidad para influir mediante la comunicación y las relaciones interpersonales en el equipo. Todas estas competencias están detalladas en la Orden TDF/379/2024.
Un equipo no puede funcionar bien si el jefe carece de competencias sociales y no sabe relacionarse con las personas que trabajan con él; por ahora, trabajamos con personas humanas, no con robots
En muchas empresas privadas, para conocer la opinión de los subordinados, realizan encuestas en las que se garantiza el anonimato y donde a los trabajadores se les pregunta si su jefe les motiva, es cercano, valora sus opiniones, en definitiva, si se sienten parte de un equipo o simples empleados que reciben órdenes.
Otra iniciativa que está muy de moda es organizar jornadas en horario de trabajo, realizando actividades lúdicas buscan facilitar las relaciones entre jefes y subordinados.
Está demostrado que las personas, cuando se sienten bien tratadas, trabajan más y mejor y está claro que un equipo no funciona de forma correcta si no está liderada por una persona que logre convencer y no imponer.
La pregunta del millón es saber si, en la Administración Pública, se están valorando las competencias sociales de los candidatos cada vez que se adjudica un puesto de jefe de equipo.
Teresa Benito Sánchez. Inspectora de Hacienda del Estado
*Las opiniones expresadas en las publicaciones del blog «NOSÓLOIMPUESTOS» son de la exclusiva responsabilidad de sus autores, pudiendo no coincidir con las de IHE