La inteligencia Artificial. Retos y desafíos
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Recientemente ha cobrado gran protagonismo la denominada “IA” o Inteligencia Artificial, tanto en nuestra vida cotidiana como en los procedimientos y aplicaciones empleados por las organizaciones -tanto públicas como privadas-.
Tras varios años conviviendo con el algoritmo como un invitado más de la casa, que nos ayudaba a seleccionar series o contenido de televisión, basándose en nuestros gustos, preferencias, y -principalmente- en el historial de lo que hubiéramos visualizado, asistimos ahora a la explosión del fenómeno de la Inteligencia Artificial.
Sin embargo, se trata de un fenómeno que no por estar en boga actualmente es del todo novedoso, pues la IA ha estado presente en muchas aplicaciones informáticas si bien en un estadio más primario del que conocemos actualmente.
El empleo de máquinas y procedimientos automatizados puede remontarse hasta épocas bastante pretéritas, como muestra el uso de la “pascualina” (creada por Pascal para ayudar a su padre con los tediosos cálculos que tenía que efectuar como funcionario de Hacienda), hasta máquinas más complejas como la insigne Enigma. Asimismo, la aspiración de crear un ente o mecanismo que emulase al ser humano y fuera capaz de cumplir tareas, es un fascinante tema que aparece recurrentemente en la literatura. Un repaso a las obras de Mary Shelley (Frankenstein) o de Isaac Asimov, por poner algunos ejemplos, nos muestra cómo la búsqueda de un nuevo Prometeo, o un nuevo autómata como el mitológico Talos, ha estado en el imaginario de la Humanidad.
Sin embargo, en la actualidad la imaginación que podíamos advertir en la ciencia ficción parece haber encontrado los recursos informáticos necesarios para su puesta en práctica. Y así, aunque en la actualidad predomina la inteligencia en su versión virtual, frente a la robótica física, estamos asistiendo a un contínuo avance y desarrollo de nuevas formas de automatización que, por un lado, resultan fascinantes; y, por otro, nos abre un gran debate sobre cuál será el papel de la IA en la sociedad, qué retos y desafíos presenta, y cuál será el papel de los seres humanos en convivencia con dicha IA (qué trabajos pueden ser sustituidos por la IA, cuál será el grado de dependencia de los humanos sobre la IA, o en qué medida los seres humanos potenciaremos nuestras capacidades al relegar ciertas tareas maquinales en las aplicaciones informáticas).
En la carrera por tratar de emular el funcionamiento del cerebro humano en una máquina (física o virtual), asistimos a una nueva revolución industrial que nos plantea grandes preguntas y desafíos a la Humanidad, en un entorno en el que no dejamos de aprender y sorprendernos, tratándose de un fenómeno en el que conviene estar preparados y afrontarlo con el mayor conocimiento posible.
Estos y otros asuntos serán los que tendremos oportunidad de discutir en el XXXIV Congreso de Inspectores de Hacienda que se celebrará en Córdoba.
La estrategia de la inteligencia artificial como elemento de mejora de la eficiencia de las organizaciones en la actualidad
La primera mesa de debate nos va a permitir discutir, y aprender, con la opinión de grandes expertos en la materia, acerca de muchos aspectos y condicionantes que comporta la Inteligencia Artificial.
Se trata de una oportunidad muy valiosa para ayudar a nuestros más de 700 afiliados que acudirán al Congreso, a conocer, de primera mano, qué se entiende actualmente por Inteligencia Artificial, en qué estado de avance se encuentra actualmente, y cuáles son los desarrollos que pueden esperarse en el corto plazo: bien una IA débil o una IA fuerte, o una superinteligencia.
Profundizando en este análisis, tendremos ocasión de comentar la respuesta que desde la Unión Europea se ha dado a este fenómeno, con el ambicioso Reglamento sobre Inteligencia Artificial. Todo ello, sin dejar de lado el interesante debate ético que plantea el desarrollo de la IA, cuestión que se suscitó ya desde los famosos Principios de Asilomar.
En esta primera mesa se tratará la utilización de la IA en las organizaciones, tanto públicas (Administraciones) como privadas, como elemento de mejora de su eficiencia. Así, si bien la automatización puede ser un elemento clave en la reducción de costes y tiempos en determinados procesos, ello plantea un problema social debido a la posible reducción de puestos de trabajo asociados a dichas funciones. Este primer inconveniente quizás sea el punto de partida para la reconversión de los trabajadores en el desarrollo de otras funciones en las que la IA no disponga de las habilidades específicas de los seres humanos. Todo ello, sin perjuicio de los anuncios que hemos recibido del desarrollo de algunas IAs que se defiende tendrían capacidad para “razonar”, extremo algo discutible, pues para emular el pensamiento o razonamiento humano antes habría que conocer, en profundidad, cómo opera el cerebro del homo sapiens.
Otra cuestión de gran relevancia, que entronca también con los principios que deba regir el funcionamiento de la IA, es las aplicaciones en la práctica que dicha inteligencia plantea para la sociedad. En este ámbito son muy llamativos los avances que se están sucediendo en el ámbito de la medicina, con IAs capaces de detectar o prever ciertas enfermedades, gracias a la gran capacidad de almacenamiento de datos históricos de previos diagnósticos; así como los avances que se están produciendo en el ámbito de la administración de justicia, extremo que permite aventurar la automatización de tareas para permitir un funcionamiento más eficiente de la tarea jurisdiccional reduciendo los tiempos en tareas maquinales y en análisis de documentación.
Por otro lado, el empleo de la IA por organizaciones ya sea empresariales o estatales, plantea también preguntas en relación con la legitimidad de las decisiones que puedan adoptarse por la IA de uno u otros entes, de forma que resultará muy interesante la discusión acerca de la necesidad de supervisión de la actuación de la IA por un ser humano, o del derecho a ser tratados por humanos en las solicitudes o procedimientos que cualquier ciudadano inste a una u otra organización. Todo ello, sin olvidar que la máquina podría “equivocarse” y que la Humanidad no debería dar por sentada una decisión por el hecho de ser dictada por una IA, pues quizás la misma sea falible y su aceptación sin discusión pueda llevarnos a error.
Segunda mesa: La Administración tributaria: digitalización y uso de la Inteligencia Artifical (IA)
En la segunda y última mesa de debate dedicada a la IA, se podrá afrontar este fenómeno tratándolo específicamente en lo que respecta a la Administración Tributaria. Se trata de un debate muy interesante, pues el empleo de la IA en este ámbito no solamente puede mejorar la eficiencia de la Administración en la gestión de uno de los big data más importantes de cualquier Estado, sino que también plantea la necesidad de salvaguardar con especial cuidado datos de gran relevancia para los contribuyentes, debido a la necesidad de preservar información de carácter altamente reservado.
La novedad y fascinación que plantea la IA no puede ser óbice a desarrollar un debate sosegado sobre sus ventajas y retos para la mejora de la eficiencia en la aplicación del sistema tributario. Una IA robusta seguramente pueda permitir un mayor conocimiento de la normativa aplicable en determinadas consultas, así como la reducción de tiempos en determinados procesos, permitiendo una mejor asignación de recursos en la lucha contra el fraude y la mejora del cumplimiento tributario.
A este respecto, destaca la respuesta de la AEAT, que a mediados de este año publicó su estrategia de Inteligencia Artificial, apostando por el uso de la IA “como tecnología transformadora esencial para la evolución y mejora de la eficacia y eficiencia en la consecución de objetivos, con intensidad en materia de prestación de servicios de información y asistencia al contribuyente y en el ámbito de la prevención, pero también en la lucha contra el fraude fiscal y aduanero”.
Si bien el tiempo del que dispondremos en el Congreso no será, obviamente, suficiente para abordar estas y otras cuestiones de gran calado, la introducción de esta materia será la espita que permita crear opinión y debate y ayude a nuestros ponentes, invitados y asociados a reflexionar sobre un fenómeno en auge con el que se augura conviviremos en esta nueva revolución industrial. El conocimiento de la IA, la discusión de sus condicionantes y beneficios siempre será una tarea beneficiosa para estar preparados ante los avances que vayan surgiendo, así como para reivindicar las capacidades del ser humano ante la creciente automatización de procedimientos por parte de la IA.
Antonio Morales Martín, Inspector de Hacienda del Estado
*Las opiniones expresadas en las publicaciones del blog «NOSÓLOIMPUESTOS» son de la exclusiva responsabilidad de sus autores, pudiendo no coincidir con las de IHE

Buenas tardes.
Muchas gracias. Tu comentario, . una muestra de la constante preocupación que las y los compañeros han tenido y tienen en los temas de actualidad
Magnífica síntesis de los retos que nos presenta la inteligencia artificial en nuestra vida personal y profesional. El congreso que tuvo lugar en Córdoba incluyó sesiones sobre la materia muy clarificadoras, con ponentes de gran nivel y magníficamente moderados por el autor del articulo. A mi me aportó algunas claves para entender mejor lo que significa la IA, por lo que estoy muy agradecido.