Un blog de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE)

Administración Tributaria

Eugenio y la Administración en red

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“¿Saben aquell que diu” … que la Administración del Estado y los Territorios Históricos se facilitarán, a través de sus centros de proceso de datos, toda la información que precisen, estableciéndose al efecto la intercomunicación técnica necesaria?

No es un chiste del inefable Eugenio. A mí me recuerda el texto del artículo 4. Tres de la Ley 12/2002, de 23 de mayo, por la que se aprueba el Concierto Económico con la Comunidad Autónoma del País Vasco, que es aquel que habla del Principio de Colaboración, vigente si mal no recuerdo desde hace un porrón de años.

Uno es muy amigo colaborar, y también de las interconexiones, por eso me sabe mal que Iñaki, el camarero que cada mañana me pone un café en Pamplona, me diga aquello de que no me entero, que sí, que tres bares a nombre de tres sociedades domiciliadas en los territorios de tres haciendas diferentes. “No se comunican…”, me dice mientras me guiña el ojo simpático.

Se me dirá, no sin razón, que un camarero sabe de cafés, gin-tonics, de contundentes pinchos de chistorra, o si se me apura de psicología de andar por casa, pero de formación tributaria, lo justo. Pero qué le vamos a hacer, hay cosas que a uno le producen cierta desazón y es que, esté en lo cierto o no, no es bueno que Iñaki crea que puede hacer determinado tipo de cosas.

Por si no tuviera suficiente, nos cuentan ahora, con ocasión de “lo de Cataluña”, que todos tranquis porque habrá una “administración en red”, que traducido a román paladino para los que somos cortos de entendederas pudiera ser la interconexión técnica de la que habla la ley del Concierto. Vete tú a saber.

¿O quizás no? Y es que al final uno acaba por no saber nada, y con esto de los derechos históricos todavía menos. Alguna vez escuché a un responsable de cierta hacienda hablar de un proyecto de reglamento que desarrolle, clarifique y facilite la aplicación de las leyes del Convenio navarro y el  Concierto vasco, pero va a ser que no. Hay otras prioridades. Crear otra hacienda, por ejemplo, pero por lo que parece no habrá mayor problema porque en este caso estará “en red” ¿?.

Así que seguirá tocando a quienes nos dedicamos a esto de la lucha contra el fraude por estos lares explorar ignotos territorios tributarios más allá de Rio Grande. Algo hemos avanzado y al menos, desde hace tiempo, contamos con las Juntas Arbitrales que, mal que bien, contribuyen a clarificar lo que en ocasiones es difícil de aclarar. Y de entender. Punto de conexión, cifra relativa, volumen de operaciones, ajuste a consumo, concertar o convenir tributos, etc.

Tampoco parece una prioridad aquello de crear una ventanilla única para las cinco haciendas, ahora podrán ser más, que unifique plazos y modelos, simplifique trámites y facilite el cumplimiento tributario para los que desean cumplir afortunadamente, casi siempre, los más.

Hagamos números. Multiplicando: número de modelos tributarios a presentar, pongámosle a la baja unos 30 por año. Multiplicador: hacienda estatal + hacienda navarra + hacienda alavesa + hacienda vizcaína, + hacienda guipuzcoana + hacienda catalana. Me salen seis, pero repasen porque soy de letras. Total de modelos a presentar en plazos y formatos diferentes: unos 180 al año, aproximadamente, para cada una de las entidades que tribute en cifra relativa en lo que serán seis territorios.

Discúlpenme, pero lo tengo que decir ya, y es que esto de la “administración en red”, en este preciso trance, lo deja a uno perplejo. Vamos, que va a ser que no. Que no hace falta ser muy mal pensado para aventurar que una vez transferido o delegado lo que sea menester, agur, Ben-Hur. Otro será el celoso dueño de la información tributaria, y él será quien prescriba cuándo, cómo y quién podrá acceder a ella.

Más buenas noticias. Sobre todo, para los que piensan que “lo de Cataluña” acabará con la igualdad entre españoles. Hace tiempo que está rota, aunque algunos no lo sepan. Nada como leer el imprescindible libro de Francisco de la Torre y Jesús Fernández-Villaverde, La factura del cupo catalán. Privilegios territoriales frente a ciudadanía” en la Esfera de los Libros, para comprender algo muy difícil de explicar. Y por qué no decirlo, de digerir para el más solvente de los tubos digestivos.

Vivir para ver, los territorios históricos perceptores netos de financiación del Estado. Y cada mañana sigue saliendo el sol. ¿Será por aquello de considerar un intangible la fidelidad constitucional de estos territorios, como hace años le oí decir al presidente de uno de ellos? Así, como suena.

Y hablando de intangibles, la Sra. presidenta de la Comunidad Foral Navarra y el Sr. Lendakari nos cuentan, sin asomo de rubor, que los fueros tienen “un hondo componente solidario” (“Responsabilidad, solidaridad y riesgo en la financiación de nuestro Autogobierno”. Diario de Navarra de 22/09/2024). Y se quedan tan anchos. Sin un número, un mal dato o cifra de contraste. ¿O será que no los tienen? Y si no los tienen ¿por qué no los solicitan?  Y si no los solicitan ¿será porque no desean darlos a conocer?  Y si no desean darlos a conocer ¿será que…?

Dejemos de hacernos preguntas, y afirmemos que el artículo de los dos responsables públicos, en cerrada defensa de los derechos históricos, tiene la apariencia propia de los relatos del género fantástico, tan del gusto de nuestros políticos, y alimento para aquellos que quieran seguir sin enterarse.

Y es que con esto de los fueros pasa como aquél/aquella novia/o que todos tuvimos, que cuanto más afirmaba querernos más nos hería. Si los que dicen defender los derechos históricos no muestran el menor interés en explicar los resultados de su aplicación práctica, como se explican estas cosas, con números y cifras debidamente contrastados, estarán alentando nuestra desconfianza sobre lo que se nos intenta vender o, en el mejor de los casos, ocultar.

Los fueros son un formidable y, desde mi punto de vista, legítimo instrumento de autogobierno, tal vez el de mayor utilidad práctica. Entre otras cosas, permiten la posibilidad de una relación bilateral con el Estado, lo cual no deja de ser, de entrada, una indudable ventaja. Si, además, el cálculo de los flujos financieros que se generan entre el estado y las administraciones forales no siempre parece responder a una lógica económica ni de equidad con el resto de territorios, tendríamos algo que, en puridad, nada tiene que ver con estos derechos históricos, y sí con su espuria utilización.

Por cierto, tradicionalmente consentida desde Madrid por gobiernos de todo color.

¿Extender un modelo de financiación similar al que rige en Navarra y País Vasco a otros territorios de nuestra Españita? Un sodoku imposible de gran interés para cualquier región de las denominadas ricas. Poco que ganar y mucho que perder para las de menor renta si no se articulan verdaderos mecanismos de solidaridad.

Como país, lo que ya sabemos, perderemos todos. Se fraccionará la información tributaria, se complicará enormemente la gestión de los tributos, aumentará la ya elevada presión fiscal indirecta, quedará gravemente herida la lucha contra el fraude, y lo que puede ser aún peor, se romperá el más importante pegamento que enhebra las sociedades. La solidaridad.

Nada de lo anteriormente expuesto, ni de todo lo que nuestra asociación viene denunciando, interesa realmente ni será tenido en cuenta por quienes ya han tomado la decisión sobre “lo de Cataluña”. Es lo que hay, en elocuente expresión de mi hija adolescente.

Así vistas las cosas, tampoco debemos descartar que lo de “administración en red” sea un eufemismo, léase una atenuación, ambigüedad o disimulo, orientada a ocultar lo que, en contra de toda lógica, se pretende cometer en perjuicio de casi todos y beneficio de unos pocos.

Para los más jóvenes, Eugenio era un cómico catalán conocido por la flema con la contaba sus chistes, que empezaban siempre con un “Saben aquel que dice…” en catalán. Un reciente biopic de David Trueba lo dibuja con hechuras de tipo entrañable y genial, que inventó una forma de humor basada en los silencios y la seriedad extrema.

La realidad no da tregua y el humor sigue siendo el mejor de los bálsamos. No se pierdan: https://youtu.be/NvqhMdnpsyE?si=n1C1tMzVq3ODY8r0

 

Fernando Cordero Gutiérrez, Inspector de Hacienda del Estado

*Las opiniones expresadas en las publicaciones del blog «NOSÓLOIMPUESTOS» son de la exclusiva responsabilidad de sus autores, pudiendo no coincidir con las de IHE 

 

2 Comentarios

  1. Esaú 3 de junio de 2025

    ¡Qué grande, Eugenio, con sus sombras y sus claros! Otra era. Gracias por la valentía y por recordar al Genio. En mi caso, me quedo con el chiste de La Almunia de Doña Godina. Un abrazo

    Responder
    1. Fernando Cordero Gutierrez 4 de junio de 2025

      Gracias a ti Esau.
      Un abrazote

      Responder

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